El olor a gas ascendía desde el callejón. Cada mañana, con el resoplar de las fábricas del subsuelo, nubes oscuras salían expulsadas de la alcantarilla. Se colaban en la habitación por la holgura de la ventana y enturbiaban mis sueños. Más allá del cristal la ciudad extendía su cuerpo infecto hasta donde la vista no ...